domingo, 2 de julio de 2017

TARANTINO: DIÁLOGOS A QUEMARROPA

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   Soy un apasionado de los diálogos. Cuando en una novela aparece uno de los buenos es como si te pusieras unas gafas de realidad virtual. De repente te encuentras entre dos personajes que cobran vida y tú eres el testigo privilegiado de una conversación a la que no has sido invitado. Y reconozcámoslo, ¿quién no tiene su punto cotilla?


  Estáis escuchando a Amanda Plummer decir aquello de: "¡Todo el mundo quieto! ¡Y como algún jodido capullo se mueva, me pienso cargar hasta el último de vosotros!", dando paso a los portentosos créditos iniciales de Pulp Fiction. No he podido evitarlo, si os molesta para la lectura detened el vídeo, justo debajo de esta línea. Aunque os recomiendo que la escuchéis antes de seguir. Es una gozada.



¿Ya?

   Más de una vez he comentado mi opinión de que los mejores diálogos se encuentran en la novela negra. Buena culpa la tuvieron los maestros Raymond Chandler y Dashiell Hammett que supieron dotar el habla de sus personajes tanto de ironía, como de realidad, sarcasmo y, sobre todo, chispa. En la actualidad, creo que Quentin Tarantino, en el cine, es un más que digno heredero de esa tradición. Son tan únicos y reconocibles que casi podríamos hablar de diálogos marca Tarantino.

   Antes de hablaros de ellos, permitidme un pequeño inciso. He leído a algunos autores desdeñar los diálogos. Decir algo así como “Uy, se me dan fatal, por eso no los escribo”. Y quedarse tan anchos, como si no fueran algo imprescindible. Otros, con un tono que me parece un tanto elitista, afirman que los diálogos son algo de los bestsellers, de la literatura comercial, de escritores que no saben desarrollar una descripción, una narración o una corriente de pensamiento. 

    Yo opino que son imprescindibles para conseguir que el aspecto de nuestro texto invite a la lectura. Si os fijáis en las novelas actuales, hablo en términos generales, y las comparamos con obras clásicas, desde los griegos hasta la primera mitad del s. XX, lo primero que nos llama la atención es que cada vez hay más espacio en blanco en las hojas. ¿Todos los autores modernos son de baja calidad? Pienso que simplemente es cuestión de evolución narrativa. Queramos o no, la Literatura es ocio; cultural, pero ocio. Y ahora hay muchas opciones de ocio. El tiempo corre aceleradamente. ¿Cuánto hace que no pasáis cinco horas seguidas en el sofá de vuestra casa, o en el balcón, sin otra actividad que la de sumergirse en la lectura de una novela?

  Reconozcamos que el lector medio ya no tiene paciencia para páginas repletas de párrafos apretados e interminables. Necesita que las páginas sean acogedoras. El lector actual pide brevedad, ligereza en la lectura sin que por ello se pierda en profundidad o caracterización de los personajes.

   Los diálogos son una herramienta ideal para conseguir ese espacio en blanco sin que ello signifique que los textos sean superficiales. Fijaos en este ejemplo, ¿cuánta información podemos sacar de Henry?

—¿Henry, por qué demonios vino aquí?
—Por salud, el médico me recomendó que viviera cerca del mar.
—¿El mar? ¿Qué mar? ¿Estamos en pleno desierto?
—Entonces es que me informaron mal.
  Aunque lo he modificado un poquito para que no sea tan evidente, algunos habréis descubierto que este diálogo pertenece a una obra maestra del cine.

    Al final de la entrada os digo cual es. Ahora os pido que durante unos minutos penséis en qué clase de personaje puede responder de esa manera a las preguntas que le han hecho. Lo primero que percibimos es que Henry ha dejado su hogar para ir a un lugar muy lejano, ¿de qué huye? Además, la ironía con la que responde a esas preguntas nos sugiere un personaje de cierta madurez y un pasado del que no quiere hablar, rehuyendo la pregunta con una respuesta ocurrente. Así que podemos pensar que Henry es cínico, sarcástico, maduro, con un pasado del que quiere escapar… ¿Cuántas líneas podríamos necesitar para describir ese carácter? Con el diálogo solo hemos necesitado cuatro.

   Y ahora sí.

LO QUE PODEMOS APRENDER DE LOS DIÁLOGOS DE QUENTIN TARANTINO


   No hace mucho visualicé por decimotercera vez Pulp Fiction. Es una debilidad, cuando la estrenaron me quedé impactado por su estética, por su ritmo, por su trama desordenada, pero tan trabajada que consigue que el desarrollo de las distintas historias sea comprensible. Y por supuesto, por sus diálogos.

  Pero no ha sido hasta que he leído algún que otro libro sobre cómo construir un diálogo que no me he dado cuenta del trabajo y originalidad con la que fueron escritos. Esa manera de construir diálogos presenta unas características que nos pueden servir para ayudarnos a escribir los nuestros.

1. ¿Impulsar la trama es la única función de los diálogos?

   Ocho personajes se encuentran desayunando en una cafetería. Unos hablan del Like a Virgin de Madonna y discuten sobre si es una metáfora de las pollas grandes; otro, repasa los nombres de una agenda antigua que ha encontrado. Más adelante, otro opina sobre la conveniencia o no de dejar propinas a las camareras. Es una escena que se extiende durante más de siete minutos antes de comenzar los títulos iniciales. Los que hayáis visto RESERVOIR DOGS sabréis de qué va la película y, desde luego, ese diálogo no guarda relación con la trama principal. La continuación podría ser una despedida de soltero, una reunión de intelectuales para preparar una conferencia o hasta unos divorciados que van a dar clases de ballet clásico.

   Se suele recomendar que los diálogos sirvan para impulsar la trama, o que, al menos, la conversación refleje el punto de vista particular de cada personaje en relación al tema la novela. Tarantino pasa de esto, y utiliza sus diálogos para que empaticemos con el personaje.

   En el ejemplo de Rick, perdón, de Henry, vimos que un buen diálogo puede servir para la trama pero, sobre todo, es un recurso de primera magnitud para dar a conocer a nuestros personajes, para ver cómo son antes de enfrentarlos a los hechos por los que discurrirá la película o la novela. A descubrir, por ejemplo, que unos peligrosos atracadores tienen vida más allá de sus trapicheos o del juego de violencia en el que se mueven. A dotarlos de vida, porque si queremos hacer creíble a un personaje es lógico que tenga una vida más allá de la trama de nuestra historia. Utilizar los diálogos para caracterizarlos consigue que el lector empatice con ellos y, por tanto, que le interese lo que les pueda pasar. Pienso que es válido para la novela, pero incluso para el relato, aunque en este caso tampoco nos podamos explayar. A mí, al menos, no me sobra.

  Para los que no recordéis esa escena os dejo el vídeo.


2. No tengas miedo a intervenciones largas

  ¿Recordáis lo de los espacios en blanco de la página de una novela? Bien. Eso parecería indicar que los diálogos deberían ser rápidos, concisos. No tiene por qué. ¿Existe algo mejor que escuchar a un personaje contar una historia? En Pulp Fiction, Cristopher Walker le cuenta al niño Butch la historia del reloj de su padre, de cómo fue pasando de culo en culo, de guerra en guerra, hasta que por fin puede entregárselo. La intervención casi llega a los cinco minutos pero el espectador asiste embobado a la narración. Os dejo el vídeo.



   En casi todas sus películas, Tarantino hace que alguno de sus personajes cuente una historia en plan monólogo. 

  Por ejemplo, en Django desencadenado el terrateniente racista interpretado por un fantástico Leonardo Di Caprio pide que le traigan un cráneo de un esclavo negro. Con él sobre la mesa, nos habla durante unos minutos sobre la supuesta diferencia entre el cerebro de los blancos y el de los negros. En Los odiosos ocho, Samuel L. Jackson se explaya relatando lo que le hizo al hijo de un general del ejército. Otra escena de este tipo que me maravilla, aunque no sea de Tarantino, la encontramos en la película Smoke, guionizada por Paul Auster. En la escena final, Harvey Keitel nos cuenta una historia de Navidad, aunque en la película se dirija a William Hurt. Soberbio. Si os interesa compartí ese vídeo en una entrada dedicada a la Navidad, haced clic AQUÍ.

  Así que no tengáis miedo a las intervenciones largas porque leer o escuchar a un personaje contar una historia es algo absolutamente delicioso y, además, da sensación de grandeza en la narración.


3. Se pueden decir tacos.

   Es más, se deben decir. Reconozco que yo soy muy de tacos. Quizá digo demasiados en mi manera de hablar cotidiana. Pero los tacos existen y no es función del escritor censurarlos ni criticarlos. Al contrario, debe reflejarlos si son intrínsecos en el modo de hablar del personaje. Y desde luego, los de Tarantino deben decirlos. Si nuestro personaje se da con el martillo en el dedo lo normal es que exclame un ¡Joder! o ¡Mierda! Si por el contrario exclama ¡Carámbanos!, es algo tan antinatural que podría interpretarse como indicador de una personalidad muy, pero que muy peculiar.

   Una película de Tarantino es un excelente ejercicio para quitarnos el pudor, eso que os comenté en la entrada del mes pasado sobre la personalidad en nuestro estilo narrativo. Fijaos en este glorioso diálogo para no pudorosos, la escena es del principio de Pulp Fiction, cuando Vincent (Travolta) y Jules (Samuel L. Jackson) van camino de un "trabajito" con unos traficantes de medio pelo. Conversan sobre un chismorreo en el que su jefe, Marcellus, habría tirado por el balcón a uno de sus sicarios por masajear los pies a su mujer, Uma Thurman.

JULES: Sólo fue un masaje en el pie. Eso no es nada. Yo le daría un masaje en el pie a mi madre.


VINCENT: Eso es como ponerle las manos encima a la nueva mujer de Marcellus de una forma demasiado familiar. No es tan malo como comerle el coño, pero estás en el mismo terreno de juego.

JULES: ¡Eh, eh, alto ahí! Comer el coño a una zorra y darle un masaje en el pie no es lo mismo.

VINCENT: No he dicho que sea lo mismo, sino que es el mismo juego.

JULES: Tampoco es el mismo jodido juego. Mira, quizá tu método de dar masajes sea distinto al mío, pero tocarle los pies a la dama y meterle la lengua en su sagrado agujero no es el mismo juego, no es la misma liga, ni siquiera es el mismo jodido deporte. Los masajes en el pie no significan una mierda.

VINCENT: ¿Me darías un masaje en el pie?

JULES: Vete a la mierda.

 ¿Os imagináis este diálogo sin tacos?

4. Un dialogo puede ser artificioso, pero nunca sin chispa.

   Se suele decir que los diálogos deben ser verosímiles, por eso he comentado lo de los tacos ¿no? Pero una cosa es que intentemos trasladar una conversación real al papel y otra que no intentemos adornarlos un poco. Reconozcamos que en la vida real, y cada vez más, tendemos a economizar demasiado a la hora de hablar con los demás. Las prisas nos piden intervenciones cortas y rápidas para no aburrir a nuestro interlocutor. También resultan un tanto caóticas dado que no se preparan previamente. Pero en una novela queremos leer diálogos ocurrentes, con chispa, de esos que nos saquen un ¡Oh! Es fantástico conseguir que sean verosímiles, pero sobre todo debemos intentar que tengan chispa, que provoquen ese gozo de estar asistiendo a algo brillante, aunque esa intervención pueda ser un tanto afectada.

  Por ejemplo: Escena en la que Jules y Vincent Vega acuden a la casa de un amigo porque han tenido un incidente que ha terminado con los sesos de un delincuente desparramados en el interior de su coche. Este amigo, que no es otro que Tarantino, les dice que su mujer está a punto de llegar y no quiere que se encuentre con dos mafiosos enfangados de sangre y un coche lleno de sesos. Entonces le piden ayuda a Marcellus quien les envía, nada más y nada menos, al señor Lobo, personaje interpretado por Harvey Keitel. En un momento dado el señor Lobo hace un aparte con el amigo para pedirle un juego de sábanas:

JIMMIE (Tarantino): Señor Lobo, tiene que comprender algo…

EL LOBO: Winston, Jimmie…, por favor, llámame Winston.

JIMMIE: Tienes que comprender algo, Winston. Deseo ayudar a tus muchachos y todo eso, pero estas son mis mejores sábanas. Fue un regalo de boda de mi tío Conrad y mi tía Ginny, y ellos ya no están con nosotros…

EL LOBO: ¿Me permites que te haga una pregunta, si no te molesta?

JIMMIE: Desde luego.

EL LOBO: ¿Eran millonarios tu tío Conrad y tu tía Ginny?

JIMMIE: No.

EL LOBO: Bien, pues tu tío Marsellus sí lo es. Y estoy seguro de que si tío Conrad y tía Ginny fueran millonarios, no te habrían regalado un dormitorio completo, algo que tío Marsellus está más que dispuesto a hacer. A mí me gusta el roble. Eso es lo que hay en mi dormitorio. ¿Y a ti Jimmie? ¿Te gusta el roble?

JIMMIE: El roble está bien.

  Desde luego, este diálogo no es verosímil en una situación así. ¿Y qué? Yo quiero un diálogo ocurrente, capaz de ser paladeado y no, por ejemplo, una intervención rápida y más probable en la vida real como podría ser: —Necesito tus sábanas. ¿Cuánto quieres por ellas?


5. El Zigzag

  Es una estructura para componer diálogos que a lo mejor tendrá un nombre técnico entre los guionistas pero que yo desconozco. Por eso la he bautizado como la técnica del Zigzag. ¿Qué es? Bueno, se trata de componer una conversación con vistas a una última intervención definitiva y brillante. Es llevar el diálogo por unos derroteros para que tras un par o tres intervenciones llegue la joya, la frase que te hará saltar del asiento. Esta manera de estructurar un diálogo es Tarantino 100%. Lo vemos mejor con un ejemplo. Imaginaos la escena. Samuel L. Jackson, con toda su corpulencia, enorme pelo rizado y una expresión que te haría coger el primer vuelo a Taití si fuera un vecino tuyo, apunta con su revolver a un tierno traficante llamado Brett que se ha apropiado de un maletín, cuyo contenido desconocemos, propiedad del jefe mafioso, Marcellus Wallace. Comenzamos por el Zig:

EL ZIG
JULES: Bien. Ahora descríbeme qué aspecto tiene Marcellus Wallace.

BRETT: ¿Qué?

JULES: ¡Vuelve a decir otro qué! ¡Vamos, di otro qué! Te desafío, te desafío dos veces, cabrón. Y ahora descríbeme qué aspecto tiene Marcellus Wallace.

BRETT: Bueno, es…, es… negro…

JULES: ¡Continúa!

BRETT: …Y es…, es… alto…

JULES: ¿Te parece que tiene aspecto de zorra?

BRETT: ¿Qué?

(Aquí, Jules le dispara en la rodilla e insiste:)

JULES: ¿Te parece que tiene aspecto de zorra?

BRETT: No.
Aquí viene el ZAG

JULES: Entonces, ¿por qué intentasteis joderle como si fuera una zorra?
  En la vida real, este diálogo sería inverosímil. Jules preguntaría directamente por qué le habían robado el maletín a Marcellus antes de dispararle. Pero en una historia de ficción, queremos algo más, queremos paladear esas intervenciones, queremos diálogos ocurrentes. Como este en el que Tarantino nos da un rodeo para darnos el zarpazo de la intervención final.

   ¿Qué os han parecido estas características de los diálogos de Tarantino? ¿Os habéis fijado en otras peculiaridades en relación a sus guiones?


Anexo: Cosas a tener en cuenta para nuestros diálogos. 

   Antes de terminar me gustaría recordaros tres cosillas que nos pueden resultar útiles para que nuestros diálogos sean mejores.

1. Evita el amante en el armario

  ESTE ES LA MAYOR HORROR EN UN DIÁLOGO. Lo pongo así, en mayúsculas. Como en el caso del Zigzag esto también lo he bautizado a mi manera. Con lo del amante en el armario me refiero a esos diálogos en los que el personaje le cuenta a otro algo que este debería conocer, eso genera una extraña sensación en el lector como si el personaje se estuviera dirigiendo a otro que no aparece en la escena, como si se lo dijera al amante escondido en el armario. Por supuesto, lo que sucede es que el narrador no ha sabido incorporar esa información antes y aprovecha los diálogos como una especie de cajón de sastre para explicárselo al lector. Como es imposible que el personaje nos esté hablando se produce esa sensación de estar dirigiéndose a un personaje oculto en la escena.

Ejemplo 1: Un marido encuentra a su esposa en el dormitorio.

—Cariño, qué bien que me hayas esperado con este desabillé que te regalé para nuestro aniversario de boda y que sabes que te queda tan sexy.

—Sí, ya sabes que siempre me lo pongo cuando tengo ganas de sexo y que lo guardo en el armario junto al resto de ropa interior así que empieza a besarme dando la espalda a la puerta del dormitorio para que solo estés pendiente de mí.
  
¿A que parece que la mujer se está dirigiendo a alguien escondido, como un amante en el armario?

Ejemplo 2: Dos atracadores conversando instantes antes de robar un banco.
—¿Has cogido el detonador que accionaremos para explotar la cámara de seguridad del banco para después coger su contenido e ir corriendo hacia la salida donde nos esperara Jou con el motor del coche encendido?

—Sí, he cogido el detonador que nos ha facilitado James antes de explicarnos cómo funciona el sistema para hacer estallar el explosivo.

  ¡Pero si ya lo saben! ¿Alguno de los dos está dirigiéndose a un policía infiltrado?


2. Poner voz a tus personajes
  Lo mejor para escribir diálogos es hacerlo de corrido. Así como las partes descriptivas o más narrativas pueden cocerse a fuego lento o ser interrumpidas, los diálogos deberían escribirse en un solo acto y casi sin pensar, dejando que los personajes hablen solos. Verlos en nuestra mente y, por supuesto, poniéndoles voces reales que se adapten a la personalidad de nuestra criatura. Por ejemplo, yo uso mucho la voz del actor que dobla a Samuel L. Jackson en España. Es una voz grave, rotunda. Escuchadla:


  ¿La tenéis? Bien. Entonces, ¿cuál de las dos frases diría esa voz para referirse a una camarera hermosa?:
Opción 1. —¿Te has fijado en sus ojos azules como el mar?

Opción 2. —¡Joder! ¿Has visto a ese pibón? Te aseguro que solo por su escote se ha ganado la propina.


3. No utilicéis los diálogos plis-plas

  Hoy parezco un cura bautizando cosas de diálogos. Con esto del Plis-plas me refiero a diálogos con menos de tres intervenciones y que, por lo general, son supérfluos. Por ejemplo, imaginaos una escena en la que el autor nos muestra a un personaje de camino a un bar para tomar un café. Utiliza ese trayecto para introducir una corriente de pensamiento o unas divagaciones. Tras un par de páginas de pensamientos, el personaje entra en el local y se produce este memorable dialogo:
—¿Qué desea? —le preguntó el camarero.
—Un café, gracias —respondió.
  A continuación, nuevamente se extienden otras tres hojas de divagaciones hasta que se produce la continuación.
—Quédese con el cambio —le dijo al camarero.
—Gracias —respondió.
   ¿Qué sentido tiene esa intervención? Ni impulsa la trama, ni nos caracteriza el personaje. Y si lo que pretendemos es dar tregua al lector con un poco de espacio blanco, ¿serán suficientes esas dos frases? Y en el ejemplo aún se produce cierto movimiento. Porque he leído en algún texto este diálogo:
—Buenos días, Ana.
—Buenos días, Rosa.
  Para después continuar la descripción del ambiente, la acción de los personajes, etc… Pienso que este tipo de intervenciones deben omitirse o si resultan necesarias pero no inician ningún diálogo mayor incluirlo en el párrafo utilizando las comillas angulares. Un diálogo es un arma muy poderosa como para reducirlo a eso. Puede ser un punto inverosímil, pero siempre debe tener chispa y significancia.

  Y esto es todo por hoy. ¡Ah! Evidentemente el diálogo del inicio, el protagonizado por Henry, pertenece a esa obra maestra que es CASABLANCA y nuestro Henry es Rick, interpretado por Humphrey Bogart. ¿A que os ha cuadrado ese breve diálogo con la personalidad de este personaje?

  Es la magia de un diálogo bien hecho.

¡Saludos tinteros!

66 comentarios:

  1. Hola David, muy interesante. En mi ultimo relato he metido tímidamente algunas frases, digo esto porque me cuesta hacerles hablar a mis personajes son ellos los que me soplan al oído para que nadie les escuche y hable yo por ellos. Ahora estoy escribiendo otro y tendré en cuenta todas estas apreciaciones. Qué bueno que hayas acudido a esta película, me fascinó, creo que de lo mejorcito de nuestro "Travolta" toda la cartera actoral soberbia. Muchas gracias. Un abrazo

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    1. Gracias, Emerencia. Los diálogos se deben escribir como dices, escuchando al personaje, dejando que hablen en nuestra mente. Pulp Fiction es una película que me fascinó, de hecho es la única que he ido a ver dos veces al cine y significó no solo el regreso de Travolta sino la consagración del resto de actores, Samuel L. Jackson, Harvey Keitel, Uma Thurman, Philip Roth... Un peliculón. Esperando ese relato me quedo! Un abrazo!

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  2. Hola David, he disfrutado embobado ante un texto que es un maravilloso homenaje hacía el probablemente mejor escritor de cine y de diálogos de la cinematografía moderna. Pulp Fiction fue y supuso para mí un antes y un después en mi pasión por el cine. Fue precisamente con esta película, cuando empecé a escribir mis notas manuscritas sobre cine y casi veinte años después de aquel momento me atreví a publicar algo de lo que sentí en una sala de cine de la que salí completamente aturdido y emocionado. Así que con tu permiso voy a dejar unos espacios en blanco y dejar algunas impresiones de lo que fue mi homenaje y que en su día ya comentamos.

    -"Tarantino en estado puro. Cine de culto, cine salvaje, cine polémico, cine provocador, cine necesario, cine de ráfagas, cine de sombras, cine de luces, cine bestial, cine no apto para cardíacos".

    -"Un amigo con el que asistía al estreno me preguntó mi opinión de lo visto en pantalla, mi respuesta fue la siguiente: aún no lo se, pero te aseguro que dentro de veinte años se seguirá hablando de esta producción, y vaya si se habló" (y se habla).

    -"Tras su extraordinario debut con 'Reservoir Dogs', la consagración le llegó a Quentin Tarantino con este largometraje, ganador del merecido Oscar de la Academia al mejor guión original y la Palma de Oro del Festival de Cannes. Fue todo un golpe de efecto ante una parte de la pacata sociedad estadounidense, ya que en sus estados mas puritanos causó un fuerte revuelo por las más de doscientas cincuenta veces que se utilizó la palabra "fuck" a lo largo de la trama".

    -"El ritmo constante de la obra, los diálogos veloces e increíblemente bien escritos, las magistrales interpretaciones y el submundo que crea el director y guionista le valieron innumerables reconocimientos por la vanguardia del cine mundial".

    -"La película en si misma no es una sola, son varios relatos entremezclados que bien hubieran dado para el desarrollo de varios largometrajes por la brillantez de su guión".

    -"La cinta es que no está relatada en orden cronológico, sino que da saltos en el tiempo adelante y atrás, lo que en un principio puede descolocar al espectador, en un segundo visionado se comprende a la perfección. Es otra de las apuestas del creador de la obra, por la innovación en la manera de narrar una historia".

    Bueno David, me alegro muchísimo de compartir el gusto por Pulp Fiction y por Tarantino. Por otra parte las referencias a los diálogos en tu texto y como llevarlos a cabo me han parecido toda una Masterclass literaria muy útil para tus lectores y seguidores. Un gran abrazo y enhorabuena por tan completo escrito sobre cine y literatura.

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    1. Gracias, Miguel. La verdad es que cuando escribía esta entrada esperaba tu magnífico comentario. Cuando vi Pulp Fiction todavía faltaban muchos años, 17, para que me decidiera a comenzar a escribir relatos. Pero estoy convencido de que dejó esa semilla en mí. La manera como está contada la historia, los diálogos, la música, la personalidad de sus personajes... Es que no hay una escena que pueda ser prescindible. Un guion soberbio, calculado, con ese magnífico McGuffin como es el maletín, ¿quién no se ha preguntado por el contenido del mismo? Soberbia e inspiradora. Recuerdo a una mujer mayor que tenía detrás en el cine, en la escena en la que inyectan directamente en el corazón a Uma Thurman ¡estaba despavorida! Como todo el cine.
      Bueno, sin tu permiso dejo el enlace a tu crítica marciana de Pulp Fiction para disfrute de los lectores de este artículo:
      http://www.cineycriticasmarcianas.com/2016/04/que-maravilloso-es-el-cine-pulp-fiction.html
      Un fortísimo abrazo!

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  3. Hola David,

    Asisto embobada a tu entrada de hoy en la que me he descubierto con una media sonrisa asintiendo, arrugando el entrecejo, haciendo muecas y creo que hasta hablando sola.

    Si bien es cierto que no necesito los diálogos en mis escritos, como lectora te doy la razón en la fuerza de los mismos para ir avanzando en la trama y en los consejos que das sobre diálogos sin sentido insertos en un texto.

    Llevas razón en que, a veces, diálogos innecesarios nos hacen saltarnos páginas de un texto -creo-; pero que si están bien escritos y son necesarios, se buscan, entre páginas, para reforzar la historia que estamos leyendo.

    Pulp Fiction fue de las primeras películas que vi en los cines de Madrid cuando llegué a estudiar, luego vinieron otras cuantas de Tarantino, al que adoraba además por la música de sus películas.

    Y, por último, yo también soy de tacos; entre otras cosas porque en mi trabajo diario, relacionado con los medios, necesito ser muy comedida y medir mucho lo que digo y lo que escribo; así que creo que es mi forma de liberarme expresando, con una sola palabra, un gran significado.

    Un gran abrazo

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    1. Gracias, Macarena. Me alegra comprobar que esta película ha gustado tanto como a mí. Sé que existen detractores, que piensan que es una película que banaliza la violencia, que el exceso de tacos es gratuito... No sé, para gustos colores pero te aseguro que ojalá pudiera ver un guion así en las salas de cine. Se rodó en 1994, han pasado 23 años y está todavía fresca, impecable. Eso dice mucho de su calidad, el tiempo no pasa por ella.
      Me alegra que también seas de tacos. Son palabras hermosas y de una versatilidad adorable, según el tono pueden ser insulto o piropo, mostrar enfado o camaradería. Pero en todo caso son humanas, no es raro que sean lo primero que aprendemos de un idioma.
      Los diálogos a mi parecer son imprescindibles, facilitan mucho la legibilidad de un texto, nos permiten que el lector conecte con el personaje sin intermediarios y su discurso puede evitarnos hojas y hojas de paja. En lo personal, es lo que más disfruto de una novela. Un fortísimo abrazo!

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  4. ¡¡¡Hola!!!! Qué post tan interesante, me ha encantado porque es un tema que me preocupa. Adoro los diálogos, especialmente en novela negra y sé que son mi punto débil, los encuentro forzados, haga lo que haga siento que los fuerzo.
    Leerré de nuevo tu post para empaparme bien de todo.
    Adoro a Tarantino aunque mi prefe es Malditos Bastardos, que no las has puesto.
    Un abrazo y feliz domingo.

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    1. Gracias, Gema. Te recomiendo el truco de las voces. Ponle una a tu personaje y "escúchala" en tu cabeza. ¿Le pega esa intervención a esa voz? Es como la prueba del algodón, otro consejillo, no pienses cuando escribas el diálogo, suéltalo tal y como viene. Si has trabajado a tu personaje verás como habla de verdad.
      ¡Me dejado muchas de sus películas! A las que ha dirigido, faltan Kill Bill, Jackie Brown.. habría que añadir las que ha guionizado como Amor a quemarropa, Abierto hasta el amanecer... Mira otra cosa en la que Tarantino es maestro es en el diseño de sus locales, ¿Os habéis fijado cómo están decorados sus restaurantes? Sí, también los diseña él.
      ¡Ah! Podrías hacer un rosco de películas de Tarantino. Un abrazo!

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  5. Menuda entrada! Adoro a Tarantino, he visto todas sus películas y no me canso de seguir viéndolas. Me he reído mucho con el anexo dos! Me parece increíble que alguien pueda escribir ese diálogo pero nunca se sabe jajajaja En cuanto a Tarantino, tiene un don, es la conclusión a la que he llegado. Tiene un toque muy característico que lo hace inconfundible (creo que Woody Allen también lo tiene, aunque sus diálogos no sean tan largos). Como diálogo largo donde no sobra ni una palabra podría añadir el inicio de Malditos Bastardos, menuda maravilla, estaba embobadísima escuchando a Christoph Waltz. Un día vi un reportaje (o quizás fue en la edición especial del blu-ray) que Tarantino decía que había montado Kill Bill de manera que la primera parte se llevase la parte de acción y la segunda de diálogo. Y le quedó perfectas. Ahora me han entrado muchas ganas de ver Pulp Ficcion jajaja
    Ahh y en death proof también hay buenos diálogos, quizás esta es la película que suele gustar menos, pero a mí me encanta :)
    Genial entrada David, ha sido como crear una buena tertulia de domingo, pero virtual :))

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    1. Gracias, María. Por lo que comentas he mencionado la marca Tarantino. Tanto las que ha dirigido como las que ha guionizado todas tienen ese aroma que las hace tan características. Por seguir refiriéndome a escenas de Pulp Fiction, la de Travolta y Thurman en el restaurante es ¡Puff! adorable. A mi también me gustó Death Proof, quizá la que al final se me hizo más pesada fue Jackie Brown, pero creo que no soy justo lo que sucede es que fue la siguiente tras Pulp Fiction y claro, el listón estaba muy alto.
      Normalmente, cuando se habla de Tarantino parece que priman las escenas de acción violenta, me alegra que también te hayas fijado en que su fuerza está en los diálogos. De Kill Bill escuché que en principio era una sola película de cuatro horas y que los productores le dijeron que eso era imposible, entonces hizo eso. En esa película también hay unos diálogos soberbios.
      Me encanta eso de una tertulia de domingo virtual, quizá en el futuro podríamos hacer quedadas virtuales para comentar temas. Un fuerte abrazo!

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  6. La verdad que son una joyita estos consejos útiles que nos regalas David. Soy una forofa de los diálogos, sobre todo si hay un equilibrio entre el discurso narrativo y los coloquios. Si se tiene claro el perfil del personaje ponerlo a hablar es imprescindible.
    Quiero felicitarte también por lo bien amueblado que tienes tu blog.
    Y de paso te doy las gracias por ayudarme a mejorar los aspectos técnicos del mío, ya me gustaría tener los conocimientos prácticos que tienes tú. Las gracias por tu generosidad en regalarnos consejos para mejorar.
    Un abrazo compañero.

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    1. Gracias, Isabel. Me alegra que te hayan parecido útiles estas observaciones acerca de los diálogos, ya habrás comprobado que yo los adoro. En cuanto a lo del blog, quería que fuera más limpio, antes había dos columnas de gadgets y me di cuenta de que no es necesario, además hacían que la carga de la página fuera más lenta. Así que me he quedado con lo imprescindible colocando los enlaces a los blogs que sigo justo debajo de las entradas y dejando en la columna esas cosas de seguimiento y la promo de mi libro.
      Te aseguro que todo es ponerse y buscar lo que quieres en internet, cuando veo algo en un blog que me gusta pongo en Google "Cómo se hace..." y siempre acabo dando con algún vídeo tutorial en You Tube. También tengo un blog secreto en el que hago pruebas para ver cómo quedan, para cualquier cosa que creas que te puedo ayudar no dudes en pedírmelo. Aunque lo que importa es sobre todo el contenido. Un fuerte abrazo!

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  7. Ay, tengo tanto que aprender. Me apunto los consejos que has dado, lo del zigzag me encantó. Lo del amante escondido en el armario me ha hecho reír pero es cierto, es más común de lo que parece encontrarlo. Y lo del plisplas me temo que a veces lo hago. Amo Pulp Fiction, la he visto varias veces pero definitivamente no he llegado a la decimotercera, felicitaciones por eso.
    Pulp Fiction y Reservoir Dogs son mis favoritas de Tarantino, con Inglorious Bastards en un segundo lugar muy cercano. La única que me falta es The Hateful Eight.
    Muy útil este post. Me lo llevo para compartirlo.
    ¡Un abrazo!

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    1. Gracias, Cyn. Todos tenemos amantes en el armario y Plis-Plas, y seguramente yo mismo meteré alguno en los próximos relatos. Y en realidad estos artículos son muy personales y en literatura todo vale si funciona, no hay dogmas. Mi idea es la de proponer cosas para abrir un debate o reflexión que nos pueda servir a todos.
      Pues si 13 veces y raro será que no caiga otra este agosto. Además de los diálogos me encanta la música de sus películas. He leído que utiliza los mismos discos que tiene en casa. Tarantino no solo es un profundo conocedor de cine, sino un gran melómano, aparte de tener una cabeza para retener imágenes y referencias increíble. Un abrazo!

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  8. ¡Hola! ¡Qué buena entrada! Coincido con los diálogos plis-plas. Recuerdo que durante un tiempo en el curso de escritura, teníamos prohibido usar diálogos para acostumbrarnos a narrar y omitir cosas tontas XD recuerdo que tuvimos una clase completa sobre lo innecesario de decir 'hola' y responder con un 'hola' en diálogos de una novela XD aunque como regla general, nos decía que todo aquello que se de por hecho —como los saludos, formalismos, etc.— se deben omitir a menos que de para que el personaje lo haga. Si nunca agradece, poner un diálogo que diga 'muchas gracias' es todo un choque, pero sino, no aporta en lo más mínimo.

    Diálogos largos, es raro encontrarlos, muchas veces, por no perder la continuidad con la trama también. Si tienes diálogos de dos páginas, ya quedas muy metido en la conversación. Me gusta la comparación que haces con el cine, pero no la encuentro tan útil en esta parte porque el cine tiene dos cosas con las que la literatura no cuenta: sonido e imagen. Uno se puede extender con el diálogo porque lo está viendo, pero en la literatura, uno tiene que narrar los incisos y en un diálogo largo, tiene que procurar que los incisos sean cortos, porque puede pasar que ya cuando llegas al final del inciso, te perdiste en qué parte del diálogo estaba, me pasaba mucho cuando leí 'el señor del caos', un libro horrendo —tenía una buena premisa, pero le sobraron cuatrocientas páginas— que estaba lleno de diálogos largos e incisos que contaban mucho, aportaban, pero era demasiada información para asimilar en un sólo párrafo. No están mal, pero es una cosa de tener cuidado de no pasarse de límites. Supongo que es por eso que no es tan común usarlos también porque a pesar de que uno esté al pendiente de todo, necesita ciertas pausas con la lectura para ir asimilándolo y no tener que volver a hacer una relectura —que si uno vuelve, que sea por gusto y no por necesidad—.

    ¡Un abrazo!

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    1. Gracias, Roxana. Je, je, je me ha encantado eso de que a ese libro le sobraran 400 páginas, ¿Cuántas tenía? Cuando hablo de intervenciones largas me refiero no tanto a los diálogos largos en cuanto a réplicas y dúplicas sino a intervenciones largas, es decir que un personaje nos cuente una historia, un monólogo.
      Como dices todo es encontrar el equilibrio, una novela no es teatro. Y un exceso de diálogos puede ser tan contraproducente como su ausencia. Supone un ritmo muy acelerado y ahí su fuerza puede perderse por la vía del empacho.
      Un consejo muy acertado el que os dieron respecto a esas intervenciones de saludo. El ejemplo del café que es un diálogo insulso podría ser trascendente si dijéramos algo así: -¿Te pongo lo de siempre? -No, hoy nada más que café. Este sí sería relevante por cuanto supone una alteración de su rutina, es una pista al lector de que el personaje está ante un día especial.
      Un abrazo!

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  9. Hola David!! Una entrada majestuosa por su contenido. Tarantino es un referente sin lugar a duda. Cuando vi Pulp Fiction, me gustó pero te seré sincera no es un género que me guste, sexo, drogas, violencia etc. Todo lo oscuro que pueda haber en el cine negro, pero la música, los personajes, la puesta en escena, los diálogos...fueron excelentes. Tanto es así, que la película la tengo como una de mis favoritas. Tarantino es un genio a la hora de interpretar a sus personajes y darles esa vida con la marca pura que le caracteriza, aunque sean otros actores que los interpreten, en fin una persona de lo más dispar en sus apreciaciones y logra enganchar al espectador haciendo que participe desde su sillón con la esencia del film. Un abrazo!!

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    1. Gracias, Rosana. Sin duda sus películas pueden ser controvertidas. Algunos opinan que sus diálogos son intrascendentes, que su violencia es gratuita, que solo se mantienen por ese tono sensacionalista... Como todo en la vida es opinable, aunque sinceramente pienso que es su sello y que los recursos técnicos narrativos son impresionantes. Un fuerte abrazo y gracias por tus palabras!

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  10. ¡Bueno, qué entrada David! Yo también adoro a Tarantino, es un maestro de los diálogos e incluso a veces hace verdaderas joyas como Pulp Fiction o Django desencadenado (por poner dos ejemplos que me vienen a la cabeza). Lo mejor que tiene es que independientemente de la historia, sus diálogos enganchan, son adictivos, y encima crean tensión porque sabes que después de un gran diálogo o monólogo seguro que algo pasa (alguien la palma, seguramente). Yo también cómo María, en otro estilo ya, destacaría a Woody Allen, es maravilloso, sobre todo cuando hace comedias, tiene genialidades y frases para la posteridad. También destacaría el cine clásico norteamericano, sobre todo el negro, pero no solo, me da la sensación de que antes los diálogos se los curraban mucho más en general.
    Y por último voy a mencionar algo quizás raro pero más nuestro: el maestro Berlanga y su guionista Azcona. Su películas son obras maestras en todo y también en diálogos, esas escenas con gente atropellándose una a otra a la hora de hablar, y esa ironía..., bueno tenía que decirlo, jeje.
    Me ha encantado David, qué observador eres, y qué currazo. Desde luego para tomar muchas notas.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Gracias, Ziortza. Coincido plenamente con tus recomendaciones. El verdugo, Bienvenido Mr. Marshall contienen unos diálogos maravillosos. Creo que antes se cuidaba todo mucho más, al menos a nivel narrativo, como dices, es que es ver cualquier película de Bogart y cualquier intervención es digna de enmarcar.
      Tarantino aportó a los diálogos ese alejamiento de la trama. Ese hablar por hablar que lejos de sacarnos de la historia nos atrapa, creo que en este sentido es uno de los últimos innovadores. Esa escena en la que Vincent y Jules hablan de hamburguesas de camino a su trabajo es un ejemplo de cómo conseguir que el espectador se quede prendado del personaje para que luego nos importe lo que le pasa. Cualquier otro, durante esa escena, montaría un diálogo tipo: ¿Cuántos son? ¿Qué le robaron? Deja que hable yo mientras té te mantienes en segundo plano. Por supuesto tenemos que matarlos... Es decir, algo directamente relacionado con la escena venidera. Tarantino nos habla de hamburguesas, ¡Qué tio!
      Ah! la clave la has dicho tú: ironía. La ironía es una apuesta segura en narrativa.
      Un fuerte abrazo!

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  11. Una entrada apoteósica, David. Adoro a Tarantino, pero sobre todo, adoro "Pulp Fiction" y "Reservoir dogs". Esta última fue la primera película que vi del director, creo que en un festival de San Sebastian, y me dejó impactada. Es un homenaje a "Atraco perfecto", pero, Kubrick y el cine me perdonen, creo que la supera. Es grandiosa. Y de "Pulp fiction"... qué decir.
    Me han encantado tus consejos acerca de los diálogos. Eso de usar el diálogo para informar al lector de cosas que ya saben los que hablan, o para recordar cosas y dejarlo todo súper claro es algo que utilizan mucho algunos escritores como Julia Navarro o Ken Follett que no entiendo a qué deben su éxito.
    No supe a qué película o personaje correspondía Henrry, pero sabía que se lo había oído al gran Humphrey. Y mira que habré visto "Casablanca" veces...
    Un beso.

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    1. Gracias, Rosa. Viniendo de una grandísima lectora como tú el comentario me ha sacado los colores, de verdad. En realidad esta entrada pretendía ser un homenaje a un director y guionista como es Tarantino al que le debo que implantara en mí la pasión por contar una historia. Aunque tardó 17 años en germinar, sin duda la fascinación que me produjo Pulp Fiction hizo que la escritura me atropellara que tal vez, algún día fuera capaz de crear algo así.
      Casablanca es un máster de diálogos, todos son para enmarcar y siempre me gusta en este tipo de entradas dejar asuntos pendientes para el final. Un besazo grande!

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  12. A mí también me gustan los diálogos. Y los tacos.
    Saludos.

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  13. Pedazo de entrada, David! No solo por los consejos tan útiles que das, sino por ese análisis crítico que haces sobre la función del diálogo y la literatura en general en nuestros tiempos. Estoy totalmente de acuerdo en que una novela sin diálogos puede llegar a ser una pesadilla, sobre todo si es actual. Como bien dices, estamos acostumbrados a un ritmo de vida acelerado, en el que no hay timepo para nada, de modo que hasta la lectura se ha transformado en cierta medida en un proceso que debe ser ágil en su acción.
    Por otro lado, pienso que los diálogos son una de las partes más complejas de la creación literaria. Al menos yo, cuando escribo algún relato, me siento bastante insegura a la hora de dar credibilidad y naturalidad a una conversación entre dos o más personajes.
    Por lo que veo, tú el tema lo manejas bastante bien, y no solo eso, sino que también has sabido ilustrarlo basándote en la esperpéntica y genial obra de Tarantino.
    Genial entrada.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Mrs. Sofía. Celebro que estos consejos te sean de utilidad y me alivia que estés de acuerdo en que la manera de narrar de hoy día tira más por ese lado y que esté de acuerdo de que es un tema de evolución de los hábitos lectores. La literatura se adapta a los tiempos y gracias a eso pervive, la novela apenas tiene un par de siglos de vida e imagino que en su día tuvo detractores que la veían como algo banal. Pero pienso sinceramente que el escritor debe mimar al lector y hacerle la vida lo más sencilla posible, por eso debe estrujarse el cerebro para conseguirlo.
      No te creas, te aseguro que caigo reiteradamente en las advertencias que recojo en el artículo. Una cosa es la teoría y otra la práctica; la primera se coge enseguida, la segunda es más tozuda.
      Un abrazo!

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  14. Te soy sincera no pude leerlo todo, es tan interesante que no me va leerlo superficialmente.
    Me resulta muy difícil escribir diálogos, solo una vez hice el experimento de escribir un relato enteramente dialogado.
    Los diálogos de Tarantino son geniales y coincido que los de la novela negra, especialmente los que ponía Chandler en la boca de Marlowe, son de una gran inteligencia e ironía.
    Te felicito por el trabajo que te tomaste para armar esta entrada tan completa. La iré leyendo de a poco.
    Un abrazo, David.

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    1. Gracias, Mirella. Me alegra que te haya resultado interesante y aquí estará para cuando quieras revisarla con calma. En cuanto a los diálogos, la ironía es la clave. De hecho la ironía siempre es un valor seguro. Ante la duda, hay que tirar con ella.
      Alguna vez he escrito un relato dialogado 100% pero con lo que me gustan los diálogos creo que la ausencia de partes descriptivas, narrativas, dan un ritmo demasiado acelerado a la historia. El equilibrio pienso que es la clave. Un fuerte abrazo!

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  15. Adoro los diálogos, me siento a gusto en ellos ya que puedes acelerar el ritmo de la narración hasta límites insospechados y crear situaciones en muy pocas líneas.
    Dejando aparte a Tarantino, los dos grandes maestros de los diálogos en el cine clásico fueron Ernst Lubitsch y Billy Wilder. Deejando la novela negra el gran maestro de los diálogos maravillosos es y será siendo por muchos años Oscar Wilde sin desdeñar a P.G. Wodehouse.
    ¿Te das cuenta que todos son genios del humor?

    Un abrazo

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    1. Gracias, doctor. Tú lo has dicho: el humor. Nada es más complejo ni brillante como conseguir esa mágica reacción en el lector. Por eso, normalmente, todos los maestros de ese género suelen serlo de otros. A veces se oyen comentarios tipo: "no está mal. Es divertida", con un tono de condescendencia que no entiendo. Si una historia te ha divertido es algo Grandioso, ¿qué más le pides?
      La verdad es que esta entrada no creo que te haya servido de mucho porque en tus relatos, los diálogos y la ironía rebosan y brillan, pero al menos espero que te haya entretenido.
      ¡Ah! Celebro esa mención a Wodehouse, precisamente ahora estoy leyendo Ola de crímenes en el castillo de Blandings. Era un autor que no había leído y estoy disfrutando mucho.
      Un abrazo!

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  16. Entretenida teoría de los diálogos, David, y que sepas que me encantan los nombres que has escogido para "bautizarlos", también sigo de cerca a Tarantino, de hecho su manera de narrar en Pulp Fiction es recurrente en mis relatos, los saltos temporales me vuelven loca, quizás porque no entiendo explicar el presente sin hablar del pasado, ni recurrir al futuro para lograr darle impulso a la trama... En cuanto al formato de mis diálogos suelo optar por el entrecomillado, porque a veces un narrador no puede desprenderse de sus pensamientos o de sus sensaciones a la hora de reproducir una conversación que ha mantenido, mis textos son de esos demodés para ti, con párrafos apretujados durante páginas y páginas, por cierto, me pregunto cómo los llamarías... jajaja Bromas aparte, enhorabuena por la entrada, David, no tiene desperdicio y se lee del tirón (vídeos incluidos) porque engancha y no a fuerza de diálogos... ¡Feliz semana!

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    1. Gracias, Eva. Je, je, je... la primera en la frente. Me alegra que te haya entretenido la entrada, de hecho es lo único que pretendía además de un debate acerca de la importancia de incluir diálogos en nuestros textos. En literatura no hay dogmas y por supuesto todo vale siempre que funcione y que se consiga atrapar al lector. ¡Solo faltaría! La verdad es que los textos que te he leído no me han parecido demodés ni de párrafos apretaos, aunque ya veremos conforme te siga leyendo... je, je,je.
      ¡Un abrazo!

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  17. Muy interesante David y muy didáctica la manera que tienes de combinar ejemplos, vídeos y explicación hace que resulte muy amena la entrada y sobre todo muy útil.
    No sé si me gustan o no los diálogos, sé que cuando leo me molesta si me parecen de relleno y me suenan a falsos. Y me parece una gran idea ese ponerle voz al personaje cuando se está escribiendo, creo que puede ayudar a cogerle mejor el lenguaje.
    De hecho me fijaré mucho más cuando escriba diálogos que realmente aporten. Es totalmente cierto que en un par de frases pueden definir a un personaje, pero eso que tú haces fácil es práctica y talento como en tu caso.

    No soy mucho de tacos pero creo que si el personaje los requiere, se deben utilizar, no me imagino a ninguno de los personajes de Tarantino diciéndo "córcholis", se trata de que resulte creíble y los tacos existen y se dicen y también han de estar presentes si son necesarios, porque si no lo son para qué escribirlos.

    Un placer aprender con tus entradas.
    Besos

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    1. Gracias, Conxita. Me ha encantado ese "Córcholis". Prueba lo de la voz te aseguro que funciona, utiliza la de algún actor o actriz que se parezca a la idea que tienes de tu personaje y memoriza su voz, después, déjalos hablar sin pensar, solo escuchando a uno y luego al otro, ya verás cómo salen solos y además a la primera. Al menos lo que es el cuerpo del diálogo. La verdad es que pienso que los diálogos bien utilizados nos pueden dar muchísimo en nuestros relatos. ¡Ah! Otra cosa que a veces ayuda, si estamos solos, es leerlos en voz alta e incluso cambiando tu voz. Por supuesto, insisto en lo de estar solo porque entonces lo haces sin cohibirte porque alguien te esté escuchando.
      Un fuerte abrazo!

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  18. Asombrada me tienes, David. ¡Cómo te lo curras! Esta entrada es de enciclopedia virtual o como se quiera llamar a los enlaces que se deben poner aparte para consultar de vez en cuando (de hecho yo me lo he guardado en "favoritos").
    Yo también he leído por ahí que poner diálogos denota poca calidad en un escrito, algo con lo que no puedo estar más en desacuerdo. De hecho, en los diálogos creo que se ve precisamente la calidad de un escritor. Si la conversación se "oye", si se siente real y si se aporta información, esos diálogos son preciosos y una herramienta adecuada para agilizar una historia. Además, la forma de hablar de un personaje a través de sus propias palabras (que no las del narrador, fallo que tienen muchos escritores, que no se ponen en la piel ni en la lengua del personaje) nos describe ese personaje y se visualiza mejor.
    En fin, que me ha encantado esta publicación y que me la guardo.
    Por cierto, Tarantino no es santo de mi devoción, será deformación profesional pero siempre que veo una de sus películas me tiro todo el rato elucubrando sobre qué medicación sigue ese hombre para filmar esas escenas tan disparatadas (y divertidas).
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Paloma. Ja, ja, ja... yo también me lo pregunto, sobre todo en aquellas que no es director y se dedica al guion. En esas se le va la pinza pero bien. Pero es su estilo, quizá en otro cantaría por soleares, como cuando alguien sin gracia le da por contar chistes.
      Me alegra que hayas comentado eso de la mala fama de los diálogos, pensaba que era el único que lo había leído. En realidad es algo clásico, cuando se inició la novela de detectives, los eruditos de la prensa británica la calificaban de novela barata y sensacionalista alejada del buen gusto. Y fíjate. La literatura evoluciona en sus modos de contar historias y tenemos que asumirlo e intentar adaptarnos a los nuevos gustos lectores como ha sido siempre, de otro modo todavía estaríamos narrando como los clásicos griegos y me parece que eso no es así.
      Te agradezco mucho tu comentario, cuando escribo estas entradas nunca sé si serán de utilidad o simplemente una tontería que se me ocurre. ¡Ay, la eterna inseguridad! Un abrazo!!

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  19. Buenísimo punto el del amante en el armario. Y qué ingenioso llamarlo así, es memorable jaja

    Mis microrrelatos son cortos y no hay espacio para diálogos fluidos ni mucho menos para uno que te deje con una sensación de haberte iluminado, trastocado. Ciertamente puede que me juegue en contra no desarrollar diálogos, ya que es otra forma de agudeza literaria que no estoy cultivando.

    Como siempre, agradecido estoy de tu vocación pedagógica, David.

    Saludos y saludes!

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    1. Gracias, Julio David. La verdad es que estuvo dándole vueltas hasta que dí con esa forma de nombrar esa manera de escribir diálogos. Recordé esas películas en las que el amante está escondido en el armario y la mujer le habla aunque se dirija al marido. Tus micros son muy afilados pero creo que también pueden incluirse sin problemas, aunque es cierto que en un micro no hay posibilidad de que el personaje hable de lo divino y lo humano. Pero desde luego no es incompatible.
      Saludos!

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  20. Olé, olé y Olé, David! Que pedazo de entrada, me ha encantado. Opinamos muy similar en cuanto a ese tema. Los diálogos para mí son super importantes y en la mayoría de las ocasiones los escribo con la mente en blanco. Luego los corrijo, eso es cierto, pero me dejo llevar cuando los planteo y me encanta que vuelen un poco o bastante, incluso sobre la trama que deseo plasmar. Algo que a mí personalmente me funciona muy bien para saber si transmiten ese "Click" es actuarlos en voz alta, para ver si funcionan o no, como si grabara uno de mis podcast. Normalmente me va de fábula ese método, a menos que esté trabajando de madrugada, jeje. En cuanto a lo de los tacos, yo soy mucho de ponerlos también. Me cuesta imaginar a la gente siendo educada cuando intentan asesinarla, por ejemplo, porque sé que yo estaría gritando tacos por un tubo en una situación así.
    Además, disfruto mucho cuando escribo diálogos, considero que son una herramienta indispensable para comprender al personaje o marcar su carácter.
    En cuanto a Tarantino, para mí es un claro referente cuando deseo escribir acción, algo que se me ha notado sin duda en más de una ocasión. Aunque no intento imitarlo, simplemente usarlo como los consejos de referencia de un buen profesor. Me encanta ese caos que desprende, un caos que al mismo tiempo, es tangible. Considero que no podrías haber escogido diálogos mejores para los ejemplos, además. Un fuerte abrazo David! Y muchas gracias por meterte estos curros, que son geniales! ; )

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    1. Gracias, Ramón. Eso que utilizas lo de actuarlos en voz alta es genial, además con tu vozarrón de locutor de radio (Escuché la versión audio de una de tus últimas entradas) seguro qué sería digno de escucharlos, je,je,je. En algún comentario anterior creo que he escrito que cuando vi Pulp Fiction la semilla de la escritura comenzó a germinar en mí. Cierto es que tardó bastante tiempo, 17 años, pero creo que es gracias a ella que me decidí por escribir historias. Así que fíjate si Tarantino es un referente. De hecho, en la novela que ando escribiendo, aunque muy lentamente, aparece su influencia casi en cada línea.
      La verdad es que había seleccionado casi todos los diálogos, son tantos y tan buenos que cada uno merecería ser comentado.
      Muchísimas gracias por tu comentario, de los que animan mucho para seguir publicando. Un abrazo!!!

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  21. Hola David,
    Una entrada genial, se nota que has disfrutado mucho con ella porque nos has transmitido el entusiasmo, te aseguro que ha traspasado la pantalla.
    Tendré que hacer sesión de Tarantino, que por cierto me encanta y así quitarme el pudor con la escritura. ¡Carámbanos! Jeje (no he podido evitarlo).

    Gracias por tus consejos y la ayuda.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Irene. Tienes toda la razón, la he disfrutado muchísimo porque adoro la manera de narrar de este director y paladeo cada uno de sus diálogos. Intento que cada entrada sea especial pero esta tenía muchas ganas de escribirla.
      Me ha encantado ese carámbanos, je,je,je. Un fuerte abrazo!

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  22. Hola, David. No me gusta leer consejos de cómo escribir, pero no he podido entrar en este, no por saber cómo escribir diálogos (que opino lo mismo que tú respecto a su importancia y a la forma de construirlos), sino porque hablas de una de mis debilidades: Tarantino, mi director y guionista preferido. Y de ''Pulo fiction'', mi película preferida, no solo de él, sino en general. Y por eso me ha encantado la entrada, porque he disfrutado leyendo cada uno de los diálogos de la película, la cual vi recientemente, e imaginándome la escena, con sus voces y sonidos, con la maestría de los diálogos y la dirección de Tarantino.

    Antes de despedirme, te recomiendo el canal de YouTube ''Lessons from the Screenplay'', y concretamente el vídeo que te dejo a continuación: https://www.youtube.com/watch?v=CF3lFPW4E1o
    También tiene un vídeo hablando de la tensión y el suspense, utilizando ''Malditos bastardos''. Si no sabes inglés, los subtítulos en español no están mal del todo.

    Un saludo.

    P.D.: Un apunte, la actriz del principio no es Rosanna Arquette; es Amanda Plummer.

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    1. Esto de no poder editar los comentarios es, como diría un personaje de Tarantino, una jodida mierda... En la primera frase quise decir que ''no he podido evitar entrar''.

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    2. Gracias, Ricardo. En este primer año del blog tenía clarísimo que debía dedicar una entrada a Tarantino, como he comentado creo que sin Pulp Fiction no habría llegado a plantearme escribir. Me impactó de tal manera que pensé en lo maravilloso que sería poder crear historias. Así que esta entrada es, sobre todo, un homenaje a su manera de escribir diálogos, ha disfrutar con ese toque especial que sabe darles. Me paso por esa recomendación.
      ¡Muchísimas gracias por advertirme del gazapo! Rosanna es la mujer del traficante... te agradezco tu apunte que corrijo de inmediato. Al César lo que es del César y a Amanda lo que es de Amanda. Saludos!

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  23. Madre mía, esta entrada es impresionante, tú sí que entiendes, y es de gran utilidad para poder seguir tus consejos sobre los diálogos, David, y yo que me involucré hace poco tiempo en los relatos jueveros en la blogosfera, alguna vez escribo diálogos pero los escribo sin saber porque he escrito pocos relatos, soy más de poesías.

    Gracias, David, por esta entrada tan constructiva.

    Besos.

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    1. Gracias, María. Más que entender, cuando algo me gusta intento analizar su mecanismo el porqué funciona. Y entonces me da por ponerlo en papel o en una entrada para comprobar si tiene algún sentido lo que he interpretado y por si le sirve de utilidad a alguien. Tu estilo es la poesía, pero creo que te desenvuelves con soltura en los relatos que te he leído. El último que escribiste me pareció muy bien escrito y con mucha gracia.
      Besos!

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  24. Un trabajo de lujo, David. Y los diálogos que elegiste son de primera. La verdad es que a mí me pasa que cuando escribo un texto extenso, necesito o tiendo a escribir diálogos. Coincido en tus apreciaciones, solo haría un comentario: a veces una intervención de esas que dices plis plas puede decirte mucho de un personaje o de los dos. Puede servir para mostrar que son personas de pocas palabras o que el ambiente está tenso. Claro, su buen uso depende de la maestría con la que quien escribe las inserte en el texto.
    Me quedo esperando más consejos.
    Un abrazo

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    1. Gracias, Mirna. Tienes toda la razón en cuanto a esas intervenciones secas. En ocasiones pueden ser latigazos en función de lo que se haya contado. Por ejemplo, ha fallecido el hijo de un matrimonio, la esposa está llorando y el padre se acerca preguntando por la cena. Esa pregunta sencilla lo es solo en apariencia porque en el fondo nos habla del carácter del padre, de sus sentimientos con el hijo muerto o de la distinta forma de abordar el luto. A las que me he referido son a las intervenciones más administrativas, tipo dos amigos se encuentran en la calle y se dicen "Hey, hola, Jaime!" "Hola, Roberto".
      Un fuerte abrazo!

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  25. Hola David. No voy a extenderme mucho en mi comentario. Sólo te diré, que tu post es sencillamente magistral. Alucino con la cantidad de información precisa, que pones a nuestro alcance y de forma tan singular. El detalle de los vídeos, es otro detallazo por tu parte. Si algún día llego a escribir bien, sólo pido poder hacerlo como tú. Un cordial abrazo!!!

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    1. Gracias, Humoreo. Gracias por el cumplido pero no es bueno que te pongas metas tan bajas, yo soy solo un escribiente en proceso de aprendizaje. Me alegra que estas observaciones te hayan parecido interesantes. Los diálogos de Tarantino me chiflan y he querido analizar porqué y compartirlo. Un abrazo!

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  26. Hola, David
    Una entrada didáctica y muy completa.
    Soy de los que adora a Quentin Tarantino. Pulp Fiction tiene una música excepcional, diálogos excelentes y divertidos. Sería muy difícil decir cuáles de todas sus películas son las mejores, pero Pulp y Kill Bill son las mejores para mi con sus diálogos.
    Me encanta esta clase de lectura en tus entradas, porque con ello aprendo y trato de poner en práctica todas tus experiencias. Gracias por compartir!
    Abrazo

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    1. Gracias, Yessy. Compartimos afición! La segunda parte de Kill Bill es alucinante en cuanto a diálogos, pero Pulp Fiction siempre tendrá un lugar preferencial por ser la primera que vi. En realidad, creo que se pueden sacar muchas más cosas de los diálogos de Tarantino, si ves proximamente alguna de él comprueba si aparecen algunas de las características que he comentado u otras. Un abrazo!

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  27. Interesantísima esta entrada David,con cantidad de consejos a la hora de escribir diálogos.
    A mi modo de ver no es fácil escribirlos,requiere mucho dominio del texto y de lo que quieres contar,estoy de acuerdo que un buen diálogo hace buena una novela.
    Yo no suelo escribir historias con diálogos, ya que como me gusta los textos breves no tienen cabida. En algunos casos cuando escribo textos policíacos reconozco que los diálogos dan fuerza a la historia.
    En cuanto a lo de " Los tacos " no me gustan, creo que tenemos muchas palabras en nuestra lengua para decir las cosas sin tener que recurrir a ellos. Puede que sea cosa de la educación que me dieron desde pequeña donde estaban prohibidos y mal vistos.
    Te felicito David una entrada muy trabajada y muy densa.
    Un abrazo.
    Puri

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    1. Gracias, Puri. Aunque desde luego no se pueden hacer alardes en los micros, creo que también tienen cabida. Además tienen la ventaja de que pueden contener mucha información en pocas palabras lo que puede permitirnos aprovechar mejor la parte descriptiva. Cuesta escribir tacos, tienes razón. Pero no hay más remedio, sobre todo en historias ambientadas en al actualidad. Aunque nos duela verlos en nuestros escritos es importante que los diálogos reflejen una forma de hablar natural, si no, podemos caer en un formalismo y afectación que aleje al lector de la magia de la ficción. Aunque es evidente que tienen que venir a cuento, por supuesto.
      Un fuerte abrazo, amiga!!

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  28. Una acertadísima exposición que comparto al completo. Los diálogos dinamizan un relato, una novela, le dan vida y aligeran y simplifican la lectura. Del mismo modo que se dice que una imagen vale más que mil palabras, con un buen diálogo conoces a los personajes mucho mejor y más rápidamente que una pormenorizada y pesada descripción hecha por el narrador.
    Y lo de la voz es esencial. Hay (sobre todo en películas americanas) quien a un niño le pone una voz falsa, con comentarios propios de un adulto. Y los diálogos con explicaciones dirigidas a "culturalizar" lector son absurdos. Dos neurocirujanos que comentan la intervención en la que van a participar y uno le explica al otro cuestiones o justificaciones que todo médico, y hasta un profano en la materia, sabe de sobras, es ridículo.
    Pero aparte de estos fallos banales que tanto me sorprenden, debo admitir que para hacer un buen diálogo hay que trabajarlo mucho. Los guionistas de series de TV tienen mucho mérito y deben tener muchas tablas. En las películas prácticamente todo (salvo la voz en off) son diálogos y son el sustento de la historia. Un mal diálogo puede cargarse toda la obra.

    Como siempre, ha sido un placer leer tus consejos tan bien expuestos que parecen muy fáciles de seguir, jeje.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Josep. Lo que es un placer son los comentarios tan bien argumentados que tengo la suerte de recibir. Me ha encantado tu símil del diálogo y la imagen, es cierto, el diálogo es como una instantánea en tiempo real de un personaje. Es como si fuera la prueba del algodón de la narración. El personaje que se ha presentado en el texto toma cuerpo para que el lector pueda comprobar su veracidad.
      El ejemplo de los cirujanos es fantástico.
      Un fuerte abrazo!

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  29. Tarantino es simple y llanamente: Un artiste de los pies a la cabeza. No encuentro película de él, que no me haya gustado. Es simplemente estupendo. Debo decir, que aunque me gustan todos tus post, este se ha convertido en mi favorito. Sobretodo, por lo que has comentado de la evolución de los lectores, porque es completamente cierto.

    Un besazo

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    1. Gracias, Mia. Por cierto, tu nombre no puede ser más tarantiniano. Lo digo porque el personaje de Uma Thurman en Pulp Fiction se llamaba Mia Wallace. Concibo la literatura como algo vivo, en evolución, y el escritor no puede anclarse. La novela de detectives fue descrita como de bajo gusto en Inglaterra hace poco más de un siglo, y ya ves... Un abrazo!

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  30. ¡Ay! ¡Por Dior!

    Yo te doy la razón... Los Diálogos son más que necesarios... La forma en la que el Personaje habla, las palabras que utiliza, el cómo las utilizas... Creo que los Diálogos remarcan su Personalidad, hacen que tengan más vida de la que ya de por sí tienen... Y, cuando escribes, siempre te asalta la loca duda de, si eres Tú quien realmente pone esas Palabras en la Boca y en la Voz que imaginas para dicho Pj, o si es el Pj que te susurra suavemente... ;P

    ¡¡Besucos!!

    PD: ¿Sabes las veces que me he visto “Django Desencadenado”? ¡Buah! ¡Es brutalísima! ¡Cuantas más veces la veo... Más me flipa! Y más Cositas vas descubriendo de la Peli... ¡Brutal! ¡Brutal!

    PD2: Soy #MuyFan de los Tacos en los relatos, cuando escribes, en una peli... Porque son también muy necesarios. Muy necesarios en muchas situaciones límites de los Personajes, de encabronamiento... Aunque... ¡Dioses! ¡Me encanta decir Jopetas! XDD Eso puede quedar jodidamente cuqui en la voz de un PJ Asesino *-* y sorprender un puñado #SeSabe

    PD3: ¡Me ha encantado tu artículo! ;)))

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    1. Gracias, Campanilla Feroz. ¡Precioso nombre! Bienvenida a este pequeño espacio. Creo que lo bueno que tiene Tarantino es que cada uno tiene su película favorita de él, puede que dependa de cuándo se conoció al autor o el momento que te viniera a tu encuentro. Bueno, salvo Jackie Brown que me parece que es el patito feo de su filmografía.
      El uso de los tacos es como dices, necesario... cuando es necesario, por supuesto. Tan chirriante puede ser ese jopeta! como un ¡Hostia! fuera de lugar... Y ahora que caigo, ¿qué tacos pueden quedar bien? Los ¡Joder! y ¡Mierda! siempre son resultones ¡Hijo de tal!, también. Pero ese hostia! no me suena nada bien, y algún que otro taco que me viene ahora mismo, tampoco, quedan como muy locales. Bueno, parece que toca pensar en alguna entrada que analice los tacos ideales para meter en tus diálogos, je,je,je... Un saludo y gracias por acercarte al blog!

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  31. ¡Bueno David!! menuda entrada a quemarropa!!
    Leyendo todas tus indicaciones realmente me doy cuenta de porqué algunas veces me enganchan unos personajes y otros no. No era consciente, no sabría analizarlo, pero me la mente tiene sus filtros y asimila o no dependiendo de las conexiones.
    Bueno David, te digo que me encanta leerte pues aprendo en cada entrada, o lo intento, porque descubrir un buen análisis como los que tú haces te abre una puerta, o una ventana,
    al conocimiento y te posibilita disfrutar un poco más de los entresijos de los diálogos.
    Enhorabuena por la entrada, engancha desde el minuto cero.
    Un fuerte abrazo David y feliz verano

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    1. Gracias, Xus. Te agradezco mucho tus palabras porque te aseguro que estas entradas son las que más respeto y dudas me provocan. Dado que no soy nadie para aconsejar y mucho menos enseñar, intento plantearlas como cosas que me gustan y que a lo mejor sirven de algo a alguien. Pero siempre tengo el miedo de no decir otra cosa que tonterías. Un fuerte abrazo y me alegra que te haya enganchado, aunque la verdad es que con Tarantino no he tenido que esforzarme mucho. Un fuerte abrazo!!

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  32. ¡Me ha encantado esta entrada de los diálogos! Y los ejemplos de Pulp Fiction me han recordado un montón a los años en los que estudiaba la carrera en al uni, ya aque una vez hicimos trabajos sobre esa peli en clase de Teoría de la narrativa.
    TUs consejos son muy buenos y muy útiles. Muchas gracias por dárnoslos. A l final, vas a tener que escribir un libro de consejos de escritura. No sería mala idea, ya que se te da muy bien.
    ¡Un abrazote!

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    1. Gracias, Noemí. ¿En serio estudiasteis esta película en la universidad? Jo, que envidia me acabas de provocar... y que equivocado estuve en mi carrera. Ay! A ver si se me acerca algún diablo para que, como a Fausto, me diera otra oportunidad. En fin... En realidad, más que consejos son opiniones sin ninguna validez académica, algo así como "a mi la paella me gusta así, ¿qué os parece a vosotros?" No tengo la titulación, ni los estudios como para escribir ese libro, sería deshonesto... Jo, un trabajo sobre Pulp Fiction mientras que yo andaba con la usucapión o el concurso de acreedores o de delitos. Me has dejado meláncolico. Un abrazo!!!

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