sábado, 22 de abril de 2017

¿Y TÚ? ¿QUÉ TAL EL DÍA?



   ¿Y tú? ¿Qué tal el día? Es posible que sea la pregunta más rutinaria que podamos hacer. No hay dramas, ni tensiones. No alumbra una conversación que pueda ser recordada por los siglos de los siglos. ¿O sí? Quizá todo dependa del contexto...


¿Y TÚ? ¿QUÉ TAL EL DÍA?

  —¡No te lo vas a creer, cariño!

  —¡Si no me lo cuentas no lo sé! —digo, mientras paso el dedo sobre la pantalla del ordenador, perfilando su imagen.

  —El director general ha entrado en mi despacho y ¡llevaba mi solicitud de ascenso bajo el brazo!

  —¿Y?

  —¡Me lo ha concedido! —Ríe—. ¿No es maravilloso? ¡Vas a estar casado con toda una directora regional de Publicidad en Intercorp!

  —Estoy muy orgulloso de ti, amor mío. ¿Vas a venir a cenar esta noche?

  —No voy a poder. Vienen unos directivos de la Pepsi. —Mira por encima de la pantalla y hace un gesto de «ya voy»—. Es por esa campaña que ha salido hace unas horas, ¿la has visto? ¡Un meteorito que se acerca a la Tierra! ¡Y nada menos que en los informativos! ¡Todo el mundo habla de ello! Creemos que han sido los de la Coca Cola. Seguro que mañana sacarán un video con el nuevo refresco surgiendo del cráter. Los de la Pepsi quieren que hagamos algo igual de potente. ¿Lo entiendes, verdad?

  —Lo entiendo.

  —Prometo que te compensaré. No te toques, ¡eh! Te querré en plena forma.

  —No me tocaré.

  —¿Y tú? ¿Qué tal el día?

  —Ya ves, como siempre.

  —Te quiero tanto, amor mío. —Me lanza un beso—. Hasta mañana.

  Su imagen se paraliza en la pantalla.

  Muevo el cursor hasta la carpeta «Canciones». Hago clic sobre el Ave María de Schubert. La Callas siempre me reconforta. Tengo hambre.

  Comienza el atronador golpeteo de la lluvia sobre el tejado, como cada noche. En la cocina, me limpio las manos con el trapo húmedo y saco de la bolsa el conejo que he conseguido para la cena. Lo dejo sobre la encimera. Agarro el cuchillo de cocina. Le secciono la cabeza y lo despellejo. Su pelo es gris como las calles, como el cielo, como todo este mundo agonizante.

  Tras meterlo en el horno me derrumbo en el sofá. ¿Cuánto habré andado hoy? Me descalzo. Veo la herida del talón, está infectada. Alargo el brazo buscando la botella de Jack Daniel’s, echo un trago y vacío lo que queda sobre la llaga purulenta. Afuera, el viento parece querer engullir cada ladrillo de las paredes. Tendré que clavar otro madero sobre la ventana. Huelo a quemado. Es el conejo. Me da igual. Solo quiero dormir. Y no despertar.

  Hoy solo he conseguido una maldita rata. Cada día es más frío que el anterior. ¿Cuánto hace que no sale el Sol? Atranco la puerta y tanteo la pared buscando el interruptor. Gracias a Dios, la luz todavía se enciende. Comienzo a escuchar los truenos que anuncian la llegada de otra tormenta de ceniza y podredumbre.

  Meto el roedor en el horno. Sin despellejarlo. Está tan famélico que me quedaría sin carne.

  Me siento en el sofá y enciendo el ordenador. Busco la carpeta de Emma. Hago clic sobre el archivo de video.

  —¡Hola mi vida! —Me saluda con su eterna sonrisa.

  —Hola, amor mío.

  —¡No te lo vas a creer, cariño!

  —Ya no quedan hojas en los árboles…

  —El director general en persona ha entrado en mi despacho y ¡llevaba mi solicitud de ascenso bajo el brazo!

  —… y solo he conseguido una rata para la cena.

  —¡Me lo ha concedido! ¿No es maravilloso? ¡Vas a estar casado con toda una directora regional de Publicidad de Intercorp!

  —¿Por qué... por qué sobreviví?

  —No voy a poder. Vienen unos directivos de la Pepsi. Es por esa campaña que ha salido hoy, ¿la has visto? ¡Un meteorito que se acerca a la Tierra! ¡Y nada menos que...

  Todo se queda a oscuras. Necesito encontrar otro generador eléctrico.

  Pero ya no sé dónde buscar.

FIN


Tal vez, este relato os haya dejado cierto regusto amargo. Como antídoto, os propongo una buena dosis de suspense. Eso sí, no garantizo que el final sea dulce. Pero, ¿hay algo más dulce para un lector que el misterio?


Os propongo la lectura de: VIAJE DE IDA


© David Rubio Sánchez. Texto e ilustración.

67 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias, Ángel. Celebro que te haya gustado. Saludos!

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    2. me ha encantado lo que dices y escribes tinen sabor tus letras

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    3. Gracias, Recomenzar. Celebro que te haya gustado este relato y hayas podido sacarle sabor. Saludos!

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  2. ¡Qué bueno! Me encantan ese tipo de historias, apocalypticas, y en un relato tan breve has sabido condensarlo de un modo genial.
    A mí el regusto agridulce me lo ha dejado la escena del conejo, he tenido y tengo(la de ahora es una chica guapísima) y son uno más en la familia.
    Un abrazo y feliz sábado.

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    1. Gracias, Gemma. El relato comienza con cierta normalidad, para integrar el elemento disonante necesitaba una imagen dura, hasta cierto punto atroz. Y una de las más atroces que he visto en mi vida fue cuando era adolescente y vi a mi abuelo desnucando a un conejo para luego desollarlo. Así que por eso lo del conejo. Un abrazo!

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    2. Veo que aparte de compartir pasión por los hórreos compartimos traumas. En mi caso fue una vecina de la finca familiar, estuve años con pesadillas porque ni avisó ni nada y no nos lo esperábamos y mi madre no nos sacó hasta que se dio cuenta tarde.
      Conste que a pesar de eso el relato me ha encantado.

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    3. Calla, calla... que aquel conejo era blanco y llevaba tres días en casa, sin que supiera cuál era su destino.

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  3. Me ha dejado pensando... en todo un poco: en el fin del mundo, en el Apocalipsis, en Orson Wells y "La Guerra de los mundos". Me sumergí de lleno en el relato, totalmente creíble y eso compañero significa que es bueno, muy bueno.

    Un abrazo literario.

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    1. Gracias, Dolores. Detesto verme en videos antiguos, los que tengo de mis hijos siendo bebés me producen mucha nostalgia, no sé, incomodidad. Quise un relato en el que esa grabación tomara otra dimensión con otras circunstancias. No sé si es creíble del todo, de hecho habría que saber cómo viviendo en la misma zona ella muere y él sobrevive. Bueno, me lo tomo como una licencia narrativa. Un abrazo!

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  4. Los relatos apocalípticos me dan nona, me los tomo muy a pecho. Este me impresiono con premeditacion y alevosia. !Que espeluznante sensation! Magnifico,
    Saluditos

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    1. Gracias, Yessy. Creo que lo espeluznante de los relatos apocalípticos es cuando se contrasta con la realidad más cotidiana. Por ejemplo, en Mad Max no son las persecuciones en el desierto, sino la cajita de música, por ejemplo. En este he pretendido algo parecido con esa cotidiana conversación grabada. Un abrazo!

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  5. Oh, lo has hecho de nuevo. Un relato lleno de emoción y con un giro espectacular. Creo que este es mi segundo favorito, luego de La danza del chamán. No dudo que las campañas publicitarias puedan destruir nuestro mundo en el futuro. Podría ser un final interesante, por todo lo alto, o incomprensible como esas publicidades japonesas xD
    ¡Saludos!

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    1. Gracias, Cyn. Eso que comentas del meteorito es un intento de crítica a la sensación de seguridad con la que vivimos. Pensamos que lo dominamos todo, que nada puede escapar a nuestro control, y quién sabe si esa soberbia no nos lleve a interpretar la llegada de un meteorito como una simple campaña publicitaria. Un abrazo!

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  6. ¡Hola! Me he quedado sin palabras, estupendo. Me lo he tenido que leer de nuevo que te ha quedado de maravilla. Los relatos apocalipticos son de mis favoritos, aun con ese final tan desolador.

    ¡Un abrazo!

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    1. Gracias, Roxana. El Apocalipsis es algo que siempre nos amenaza como un fantasma en la sombra. Y es un tema recurrente en épocas complicadas como la actual. La variante Zombie, tan de moda en la actualidad, no deja de ser una manifestación del miedo social a la pérdida del control. Un abrazo!

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  7. Un relato genial, David. Nos cuentas gran parte de la historia a través de un diálogo repetido que poco tiene que ver con el argumento principal, con la tragedia mundial que ha tenido lugar, pero que nos sirve para comprender. Nos adentras sin dificultad en un escenario apocalíptico y, con poquísimas palabras, nos haces partícipes de la angustia y situación del protagonista. No me ha gustado, me ha encantado :)) Inquietante, inteligente, ameno, ¡buenísimo!

    Un abrazo y feliz domingo.

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    1. Gracias, Julia. Pienso que los grandes conflictos sociales se saborean mejor si se narran desde el punto de vista de quienes los sufren. Son las pequeñas historias que los rodean lo que de verdad resultan interesantes. Este relato reconozco que es un tanto inverosímil, pero he intentado compensarlo intentando que sea efectista, que transmita esa angustia que comentas. Un abrazo! ¡Ah! Llevo tres días con una historia para el reto de ESCRIBIENDO QUE ES GERUNDIO, a ver si consigo algo decente.

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    2. Aún quedan días, ¡ánimo! y sobre todo gracias por el esfuerzo de intentarlo, que por experiencia sé que a veces las musas no están todo lo colaboradoras que nos gustaría :)

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  8. ¿Sabes David? Le aportas tanta realidad a lo que narras que puedo situarme perfectamente en la escena y llegar a pensar que quizá esto pueda suceder algún día. Es aterrador y ¿Sabes? Ese sentimiento es el que puedes llegar a provocar con tus relatos, con tus palabras. Eres generador de sentimientos.
    Me gusta mucho leerte.
    Un abrazo

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    1. Gracias, Macarena. Jo, muchas gracias por tus palabras. Como le he comentado a Julia creo que este relato tiene, al menos, dos cosillas que le restan verosimilitud, pero he intentado que transmitan esos sentimientos que comentas. Este mes ha estado centrado en la ciencia ficción, el mes que viene prometo historias más ligeras. Un fuerte abrazo!

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  9. Hola David, ¿Que tal el día?
    Pues el mio me lo has alegrado a pesar de ser una historia triste de desconsuelo y caza solitaria.
    Y te lo digo, porque las historias apocalípticas me encantan, otra cosa sería tener que padecerlas. Un relato lleno además de la visibilidad que comentabas en el artículo anterior y en el que las imágenes nos llegan con fuerza. Un relato perfecto para realizar un intenso cortometraje.
    Un gran saludo David y enhorabuena por el mismo, me ha gustado especialmente.

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    1. Gracias, Miguel. Coincidimos bastante en nuestros gustos sobre este tipo de historias. Lo que comentas de las imágenes es lo que he intentado. Tras ese "diálogo" cotidiano el relato pedía una escena grotesca como la del conejo, algo que despertara el alerta del lector en modo "Pero esto a qué viene, ¿qué pasa?" Me he servido de un recuerdo a cuando vi a mi abuelo desollar un conejo, para aumentar esa sensación de que la cosa va a peor he optado por la rata, un animal más pequeño y menos amable que el conejo. Pero como dices es la imagen lo que provoca esas sensaciones. Pienso que mucho mejor que si el protagonista se pasara el relato divagando sobre su soledad. Un abrazo! ¡Ah! Pues ahí queda para que cualquier director se atreva a hacer ese corto.

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  10. Una historia inquietante con el mismo final que lo que se empieza y el conejo chamuscado, muy bueno. Un abrazo

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    1. Gracias, Carmen. Conejo y rata, je,je,je... Los relatos con estructura circular me gustan especialmente y más de uno he escrito utilizando esa fórmula. Un abrazo!

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  11. Muy bueno, David!!! Un giro impensado que te estruja el corazón por ese hombre que va viendo como el mundo conocido desaparece. Hasta el video...
    Un abrazo

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    1. Gracias, Mirna. El efectismo de las historias apocalípticas se consigue cuando contrapones pequeñas imágenes del mundo como lo conocemos y las incluyes, en ese otro mundo. Esa sensación de darnos cuenta de lo que tenemos y lo que podemos llegar a perder produce un desasosiego muy grande. Un abrazo!

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  12. Muy buen relato, David. Las preguntas que me han quedado flotando las he ido resolviendo a través de los comentarios y, al llegar aquí, solo me queda felicitarte. El contraste entre una escena y otra, el viaje de un tiempo a otro, hace que nos preguntemos por nuestro día a día, como en la pregunta inicial con la que abres el relato. Muy bueno.

    Besos

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    1. Gracias, Manoli. La verdad es que este relato siempre me ha dejado dudas respecto a la comprensión, pero parece que ese contraste de sensaciones funciona. Un abrazo!

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  13. Sabía que lo del meteorito no era cosa de Coca cola, pero no me esperaba ese final de ninguna manera.
    Muy bueno y sí que deja sabor amargo, pero lo prefiero al dulce (literariamente hablando. Gastronómicamente estoy enganchada al dulce más dulce).
    Un beso.

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    1. Gracias, Rosa. El dulce no suele funcionar en la literatura, lo que nos atrapa es que los personajes lo pasen mal, terriblemente mal. Aun en las novelas suelen acabar bien parados, pero en los relatos, curiosamente, creo que funciona mejor el final amargo. Es un fenómeno curioso. Un beso!

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  14. Genial, David. Cómo en unas pocas líneas tuerces el desarrollo de los acontecimientos. Un giro inesperado hacia lo trágico, lo inesperado. Qué tortura ver y oír la última conversación con quien esperaban reencontrarte y cuando la vida todavía merecía la pena. Un superviviente a quien no lo queda otro aliciente que la imagen y la voz, ya lejana, de su amada.
    Un abrazo.
    P.D.- Dándole un toque humorístico, diría que al pobre ni siquiera le deben quedar ganar de tocarse.

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    1. Gracias, Josep. Je, je, je... tienes razón no parece que en ese mundo tengas ganas de momentos erotico-festivos. Un abrazo!

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  15. La desesperación del último superviviente... Me ha parecido increíble este relato tuyo, David. Me ha gustado la forma en que has descrito el cambio en el ánimo de nuestro protagonista; cómo al principio del apocalipsis mantiene con naturalidad la conversación grabada con su esposa que se convertirá con el paso del tiempo en reflejo del mundo catastrófico que lo rodea, donde esa pregunta ¿Por qué sobreviví? suena a condena.
    Me ha encantado, de verdad.
    Un abrazo, amigo.

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    1. Gracias, Bruno. Sí, he intentado esos dos momentos, el primero en el que todavía parece guardar cierto ánimo; y el segundo, en el que la escasez de comida es mayor, adquiera mayor consciencia de la pérdida, alcanza la desesperación resignada. Un fuerte abrazo, querido Bruno!

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  16. Qué bueno David..., ese cúmulo de sensaciones contrapuestas... Un diálogo (que luego nos percatamos de que no lo es) lleno de cariño que da paso a esa escena cruda del conejo, nos da a entender que algo raro pasa, aunque he de decir que no me lo esperaba. Me ha encantado el giro, no es lo que va a pasar, es que ya ha pasado, y el protagonista está viviendo de una manera desgarradora las consecuencias.
    Creo que lo que has logrado con el relato trasciende cualquier género ya que la sensación desoladora de pérdida es casi palpable independientemente del envoltorio, felicidades. ¡Un fuerte abrazo!

    (P.D: ¡Yo también tengo un conejo, es un cabroncete, jeje! Y también tengo historias y traumas con estos animales, qué tendrán Dios mío...)

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    1. Gracias, Ziortza. Has captado completamente la idea que he intentado con el relato. Fíjate que he dudado mucho si utilizaba la cursiva o la redonda para las intervenciones de ella, al final, dado que no es un diálogo me he inclinado por la cursiva. La siguiente acción del personaje debía ser dura para hacer saltar esa alarma que comentas, ese algo raro. También tuve pollitos, que antes se vendían mucho en los mercadillos, y los pobres no duraban vivos una semana. Pero aquel conejillo tenía hasta nombre. Mi abuelo, hombre criado en el campo de la pre y postguerra, desde luego lo veía como algo natural. Un abrazo!

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  17. Muy bueno David, hasta el final no comprendes que ese diálogo no es tal, que es algo regrabado que el pobre hombre escucha para no sentirse tan solo, pérdida, desolación, desesperanza... lo has transmitido muy bien, de hecho me que quedado con una sensación triste y esa escena del conejo sacude porque como has comentado con Gema, ver despellejar a un conejo cuando eres un niño es de aquellas imágenes que pueden llegar a "traumatizar"un poco.

    Saludos, en otro momento me pasaré a leer el otro relato sugerido.

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    1. Gracias, Conxita. La verdad es que más que el conejo, una de las cosas que más "incomodidad" me provoca es ver grabaciones antiguas, por un lado gusta ver a los niños cuando eran bebés, pero por otro me hace sentir cierta nostalgia por el paso del tiempo... no sé es algo muy personal que quizá ha servido de semilla para el relato. Un abrazo!

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  18. Hola David, la verdad es que me has cogido por sorpresa. No esperaba para nada ese final, o esa revelación. Así que te felicito por el gol que has marcado a todos (al menos a mí). Al principio pensaba que la mujer era una obsesa del trabajo, pero poco a poco algo me extrañaba.
    Felicidades por tu relato, me encantan las historias apocalípticas, la verdad es que da para una continuación!
    Un besito, artista!

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    1. Gracias, María. No sé si la historia da para más, al menos con este tono, lo único que se me ocurre es una horda de zombies o mutantes, o un grupo de humanos refundando una nueva civilización, algo más de acción... Y la verdad me parece que ese tipo de historias están ya un poco gastadas. Un fuerte abrazo!

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    2. Yo creo que estas historias no se gastan nunca, porque a los que les apasiona el apocalipsis le gusta leer sobre este ambiente. Y creo que lo que haya fuera es indiferente, porque las tres propuestas son buenas. Lo importante es crear a un buen personaje que sepa reconducir la historia. En la carretera de McCarthy no hay mucha acción, ni zombies, y es una historia buena. Bueno, ya ves que me gusta este tipo de historias. :)) feliz miércoles!! Un besito

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    3. Je, je, je ¡Sí que te gusta el género! Con lo de gastadas, (eso pasa por comentar a según qué horas) me refería a que suelen presentar la misma estructura y el mismo tono. La novela no la he leído, pero sí vi la película y me gustó pese a no tener excesiva acción, pero ese tono pesimista postapocalipsis creo que está muy tratado, quizá estoy pensando más en la moda zombie de hoy día. Aunque también es verdad que son subgéneros y por tanto deben respetar los esquemas propios por cuanto tienen su público, como en mi caso, lo reconozco, que me trago las de superhéroes y cuando voy a verlas casi le pido a los guionistas que se ciñan a unas reglas básicas, aunque se repitan de una a otra película. ¡Un abrazo!

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  19. Qué bueno David!, llevo unas semanas con bastante trabajo y algunas entradas se me habían colado. Me ha encantado tu relato, especialmente porque muchas veces he pensado la ligereza con la que algunas personas opinan sobre el cambio climático. Muchas veces he oído decir,..."qué bien!" cuando los días se suceden sin lluvias y cada vez la temperatura sube más y más. Un abrazo!

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    1. Gracias, Norte. La verdad es que yo prefiero los días de lluvia a los de sol. El cambio climático es un tema complicado, es evidente que la sociedad industrial ha ninguneado a la Tierra, hemos causado un daño terrible y tarde o temprano lo pagaremos. Aunque quién sabe. Los períodos geológicos son enormes en comparación al período en el que llevamos registrando datos. Por ejemplo, Lovelock, un ecologista de primer nivel y creador de la Teoría Gaia que concibe a la Tierra como un organismo vivo considera que el calentamiento no será un problema a largo plazo dado que según las observaciones de los geólogos, cada diez mil años se produce una edad de hielo, grande o pequeña. Y parece que se puede producir el próximo siglo, dado que la última se produjo en torno al año 10000 a.c. O quién sabe? A lo mejor, cuando aprendamos a respetar nuestro planeta como se debe aparezca un meteorito para ponerlo todo patas arriba. Un abrazo!

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    2. Estoy de acuerdo en que los períodos geológicos son extremadamente largos y que es posible que en este ámbito, la tierra no sufra cambios drásticos; sin embargo tratar de convencernos de que si no somos nosotros, el cambio lo provocará una futura e hipotética glaciación me parece poco responsable. Estamos provocando la desaparición de cientos de especies por nuestra ambición. Es acaso el planeta nuestro?, tenemos derecho a disponer y utilizar a nuestro antojo los recursos naturales?,... en fin David, como dices, lamentablemente quizás nunca aprenderemos a a respetar a nuestro planeta. Buen fin de semana!

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    3. Tienes toda la razón, pero creo que estamos muy lejos de respetar la Tierra como se merece, como el hogar de todas las especies vivas conocidas del universo. Porque, de momento, no existe otro. Fíjate, con independencia de la fuente energética, aunque sea renovable, lo que provoca el calentamiento global es el uso de la energía. Cada vez que encendemos el interruptor de la luz se escucha un sonido, ese sonido es la liberación del calor. En los últimos años, existen millones de aparatejos, los móviles, que son pequeñas "estufas" que liberan calor. ¿Te imaginas que se prohibiera o limitara el uso de los móviles? Pues eso, a veces pensamos que todo es culpa de las centrales nucleares o de las petroleras o las grandes empresas, pero creo que la verdadera concienciación debe empezar a pie de calle. Ojalá no sea demasiado tarde para conseguirla. Un abrazo!!!

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  20. ¡Madre mía! ¡Un giro total! Se me han puesto los pelos de punta 😱 ¡Estupendo relato,David!

    Un beso!

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    1. Gracias, Mia. Me encanta que se te haya erizado el vello con esta pequeña historia. Un abrazo!

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  21. David, mira, créemelo, estoy impactado, conmovido, he terminado de leer este relato más que estupendo, es sencillamente una maravilla. Cuando lo leía me dije: así quisiera escribir yo. Logras con esas frases cortas mostrar a tu personaje sin explicar nada, es sencillamente una delicia ver como lo logras, paso a paso, como un tableteo de metralla, pero al ritmo que merece la historia. Lo justo, nombrando objetos, gestos, acontecimientos. Y la trama, qué decir, un juego de ajedrez que en pocas jugadas da jaque mate. Lo que vemos es algo mágico, enorme, y lo has contado en pocas líneas. Un trabajo magistral que me ha dejado extasiado. No creas que exagero, David, te digo la pura verdad, sinceramente. Un verdadero placer leer un texto de tanta altura literaria. Un trabajo del escritor cuya experiencia descarta lo innecesario y deja lo imprescindible, como un vino largamente estacionado, y por alguien que tiene el don de las letras y que sabe por dónde está el sendero cierto. Un lujo.
    Ariel

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    1. Gracias, Ariel. Jo, de verdad que consigues sacarme los colores con tus comentarios tan motivantes para continuar escribiendo. De todas formas, creo que lo he comentado ya, este relato presenta dos cosillas inverosímiles. La primera es ¿quién graba una conversación cotidiana? Por otro lado, ¿Si vive en la misma zona en la que trabaja su mujer, por qué sobrevive él y ella no? Hablamos de un meteorito cuyo impacto, capaz de exterminar a la humanidad, no dejaría rastro salvo en contadas zonas elevadas y apartadas del impacto. Al menos durante un tiempo. Pero con todó, sí me parece efectista. Esa imagen de él simulando una conversación, ese desgarro que supone la soledad de un hombre que intenta mantener sus hábitos de una vida ya arrasada... Con todo te agradezco, de verdad, tus palabras y comentario siempre son el regalo del artista, como se dicen de los aplausos. Un fuerte abrazo, amigo.

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  22. Me ha encantado tu relato, David! Su ejecución me parece brillante, como vas mostrando las piezas del puzzle poco a poco, comenzando por dar algunos detalles a través de esa conversación tan cotidiana. Y como luego poco a poco vas remarcando la tensión del protagonista hasta el desenlace, que me parece muy bien realizado. Felicidades por un relato redondo! Un abrazo! ; )

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    1. Gracias, Ramón. La verdad es que siempre he tenido dudas sobre la comprensión de este relato, por ello me he decidido por transcribir las intervenciones de ella en cursiva, para remarcar que es un diálogo. Un fuerte abrazo, querido Ramón

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  23. Hoooolaaa!!! dioooos y pensaba yo que era la única catastrófica con el suicidio de mi último relato. Qué, bueno. Te parecerá una tontería, pero son de esos relatos donde brillan los signos de puntuación; realzan la intriga, la falta de... (¡contra!, no voy a contártelo todo) jaja. Gracias. Estupendo. Un abrazo

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    1. Gracias, Emerencia. Los signos de puntuación son algo que te permite salir del papel, muy útiles para enfatizar, jugar con el ritmo... Si un día me animo subiré una paranoia que escribí con la idea de intentar conseguir el micro más corto y comprensible con solo dos palabras, jugando con los signos. Un abrazo!

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  24. ¡Hola, David! Iba a preguntarte qué tal el día, pero veo que ya te han gastado la broma, ja, ja, ja. Ahora en serio. Me ha encantado tu relato. Me ha faltado el botón de "buenísimo", porque el de "bueno" se quedaba corto. Siempre me asombra tu capacidad de asombrar el lector con un lenguaje sencillo y, sobre todo, de impactar.
    Por cierto, hoy he recomendado tu blog, el de Isidoro y el de Ana en una charla que he dado en e instituto de mi pueblo. Ojalá recibas muchas más visitas porque quiero que todo el mundo conozca tus relatos.
    ¡Un abrazote!

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    1. Gracias, querida Noemí. Te agradezco tu comentario y la recomendación. Sin duda, conocer personas como tú es lo mejor que te puede dar esto de escribir. Un fortiiiiiisimo abrazo!

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  25. ¡Muy buen relato, David! Tus relatos siempre tienen un final espectacular, y si eso que algunos son de una sencillez bastante grande, como este, eso demuestra el verdadero talento para escribir que tienen algunas personas.
    ¡Un abrazote!

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    1. Gracias, Ana. Talento es algo que pienso, honestamente, que me viene grande. Hace falta mucho más de lo que llevo escrito para merecer ese sustantivo. Sí que intento, sobre todo, entretener o al menos compartir historias que haya disfrutado escribiéndolas. Un abrazo!!!

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  26. Muy bueno, ese cambio de visión. Pensaba al principio que algo le iba a pasar a alguno de los dos, cuando en realidad ya había pasado. Nos introduces lentamente en ese mundo apocalíptico.
    Me ha gustado.
    Un besillo.

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    1. Gracias, María. La idea de alguien manteniendo un "diálogo" con una grabación estuvo mucho tiempo dándome vueltas hasta que conseguí una pequeña historia para introducirla. Un abrazo!

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  27. Me gustan este tipo de relatos, apocalíptico-cotidianos, lo llamaría yo, ja, ja. Y tú lo bordas, amigo mío. El principio no hace suponer que te diriges hacia lo que nos tienes preparado, pero la primera pista nos la das con esa "extraña campaña de publicidad", ja, ja. Me ha gustado mucho como has logrado centrar a Emma en ese espíritu de "todo lo importante gira a mi alrededor", y "todo lo importante gira alrededor de mi trabajo". El punto de vista se cierra, hasta volvernos ciegos a la cruda realidad. A la misma idea ayuda el "no te toques", esa forma de cosificar a su compañero sexual, ja, jaaaa.
    Ya me ha dado una pista mucho mejor el hecho de que traiga el conejo sin despellejar, pues no se le ve con pinta de cazador, ja, ja. Y más pistas, le herida del talón, el mundo gris, la ventana con los maderos clavados. En fin, nos conduces de forma muy convincente a ese momento final en el que reproduce el vídeo. Paso a paso, todo en su justo punto. Cómo nos mueves desde la pantalla del ordenador (el rostro de Emma) hasta el entorno completo de la casa y toda la realidad. Una narración impecable, David. Y es que, aparte de ser un magnífico relato de CiFi, quiero reseñar ese mensaje que nos lanzas sobre lo efímero de todo lo que nosotros consideramos importante. Quizás a Emma le hubiese sido mejor dejar el trabajo y volver a pasar la última noche con su pareja… En fin, quizás en otra vida
    Muy bueno. Y en cuanto a las licencias narrativas, no creo que sea algo trascendental el detalle verosímil en un relato como este (que busca el impacto en pocos párrafos), así que, tienes todas las licencias. Un fuerte abrazo
    PD: Comparto tu "incomodidad" sobre los vídeos antiguos. Te comprendo.

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    1. Gracias, Isidoro. De verdad que tus comentarios son un regalo para el blog. Te has fijado incluso en ese detalle de que todo gira en torno a su trabajo, en esa orgullosa, y falsa, seguridad. En esa arrogancia del ser humano que se siente invencible, que en el relato llega a confundir la llegada de ese meteorito con una campaña publicitaria.
      Lo de los vídeos antiguos es algo que me incomoda, y no quiero pensar en los sistemas del futuro que mezclen la realidad virtual con ello. Imagínate lo que será ver, o incluso sentir, vivir una época pasada, en la que a lo mejor algún familiar ya esté muerto pero gracias a esa tecnología llegues a pensar que todavía existe. Seguro que has visto una serie espectacular BLACK MIRROW que lleva al extremo los avances tecnológicos, recuerdo un episodio en el que una empresa recoge la información del fallecido que existe en internet hasta llegar a crear un androide con los mismos recuerdos y personalidad. Aterrador. Un fuerte abrazo!!!!

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  28. Vaya, aunque comentaré el texto me ha sido inevitable recordar ese capítulo de B.M que le comentabas a Isidoro jeje, qué regusto tan raro me dejó cuando terminé de verlo. También me venía a la mente Tom Cruise viendo el vídeo de su hijo en "Minority report".

    Pues eso, casi todo está dicho sobre tu texto, pero me ha gustado la lectura. Lo del meteorito era una pista importante, pero esa candidez de la mujer pensando que era una treta publicitaria ha sido cuanto menos pintoresca jaja. Entre conejos, ratas y aislamiento, lo raro es que el protagonista tuviera un mínimo interés por el jugueteo sexual jeje. ¡Un saludo!

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    1. Gracias, José Carlos. Siempre hay interés por el sexo, je, je, je... Bueno, en realidad eso va en la línea de mostrar una conversación cotidiana, o no tanto ahora que lo pienso, entre una pareja. Lo del meteorito es como dices pintoresco, una pretendida crítica a esa sensación de invulnerabilidad que tenemos tan arraigada en occidente, ese pensar que nunca nada será tan grave o simplemente negar una realidad. Saludos!!!

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  29. Un relato buenísimo David, ¡Vaya!
    Qué decir que mi primera impresión ha sido la de una relación egoísta que solo se centraba en una parte, pero luego ¡uf! Increíble, de verdad que sí.
    Como todo puede desvanecerse de inmediato y no quedar más que una conversación a medias.
    Giros perfectos, nada es lo que parece y te queda una sensación de que falta texto, que quieres leer mucho más.

    ¡Felicidades!
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Irene. Me alegra que te haya dejado esa sensación, como se dice siempre hay que marcharse de una fiesta dejando con ganas de más. Un abrazo!!

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